12 Poemas Crudos

#12PoemasCrudos de Gustavo Pecoraro

de Hipólita ediciones
prólogo Irene Ocampo 
ilustración de tapa Daniel Arzola
foto de contratapa Sebastián Freire

 

Como doce campanadas. Cada uno se va
desgranando. Uno tras otro, apuntalan una
escritura voraz, que desea “acabar sin aire”.
Por esta escritura se pasean los amores y los
deseos maricas. Se acurrucan buscando el
afecto, la caricia masculina. Apuntalan una
erótica barbuda, y hablan de el metejonazo
hasta los cojones. Entre lo cotidiano, la frescura
de los primeros besos y el sol y el café
matutinos. La crudeza es la de la piel tibia
que se acerca, y la segunda piel que deja a la
intemperie una herida recién abierta.
Doce poemas, como los doce meses del año.
Un recorrido de la Tierra alrededor del Sol.
Una medida del tiempo en la escritura. Una
lírica sencilla, pero no por eso simplona.
Breve y punzante que le sirve a Gustavo
para declararse “feliz y humano”. Esa brevedad,
también habla de pasiones apuradas,
batallas, y el morbo de la escena bdsmera.
El poeta lírico de “Doce poemas crudos” es
un amante, un esclavo del amor, de la belleza.
Es un amigo y también un amante de la
verdad y del respeto a los recuerdos compartidos
con quienes ya no están acompañándonos
en esta vida.
Gustavo, este amante de la belleza me propuso
editar este breve poemario. A su pregunta
¿se puede? respondí que sí y como
parte editora decidí unirme a la hermosa
aventura de armar un libro. En este caso
una plaquette de poesía con la cual abrimos
esta colección de poemarios breves y con
una temática común: poesía de temática lésbica-
gay-trans-queer y todo lo demás que
nos entrecruza como sujetxs erótico-políticxs
en esta parte del mundo.
Un objeto libro simple y cuidado. Nos
acompaña en la tarea de ilustrar la tapa el
artista venozolano residente en Chile
Daniel Arzola.
Dejamos en sus manos “Doce poemas crudos”
de Gustavo Pecoraro esperando que
cada poema encuentre nuevos caminos para
seguir transitando y nos den el sentido para
continuar escribiendo, editando y creando.

Irene Ocampo
Rosario, agosto 2015

12 Poemas Crudos
€7,30
Cantidad
12 Poemas Crudos €7,30

#12PoemasCrudos de Gustavo Pecoraro

de Hipólita ediciones
prólogo Irene Ocampo 
ilustración de tapa Daniel Arzola
foto de contratapa Sebastián Freire

 

Como doce campanadas. Cada uno se va
desgranando. Uno tras otro, apuntalan una
escritura voraz, que desea “acabar sin aire”.
Por esta escritura se pasean los amores y los
deseos maricas. Se acurrucan buscando el
afecto, la caricia masculina. Apuntalan una
erótica barbuda, y hablan de el metejonazo
hasta los cojones. Entre lo cotidiano, la frescura
de los primeros besos y el sol y el café
matutinos. La crudeza es la de la piel tibia
que se acerca, y la segunda piel que deja a la
intemperie una herida recién abierta.
Doce poemas, como los doce meses del año.
Un recorrido de la Tierra alrededor del Sol.
Una medida del tiempo en la escritura. Una
lírica sencilla, pero no por eso simplona.
Breve y punzante que le sirve a Gustavo
para declararse “feliz y humano”. Esa brevedad,
también habla de pasiones apuradas,
batallas, y el morbo de la escena bdsmera.
El poeta lírico de “Doce poemas crudos” es
un amante, un esclavo del amor, de la belleza.
Es un amigo y también un amante de la
verdad y del respeto a los recuerdos compartidos
con quienes ya no están acompañándonos
en esta vida.
Gustavo, este amante de la belleza me propuso
editar este breve poemario. A su pregunta
¿se puede? respondí que sí y como
parte editora decidí unirme a la hermosa
aventura de armar un libro. En este caso
una plaquette de poesía con la cual abrimos
esta colección de poemarios breves y con
una temática común: poesía de temática lésbica-
gay-trans-queer y todo lo demás que
nos entrecruza como sujetxs erótico-políticxs
en esta parte del mundo.
Un objeto libro simple y cuidado. Nos
acompaña en la tarea de ilustrar la tapa el
artista venozolano residente en Chile
Daniel Arzola.
Dejamos en sus manos “Doce poemas crudos”
de Gustavo Pecoraro esperando que
cada poema encuentre nuevos caminos para
seguir transitando y nos den el sentido para
continuar escribiendo, editando y creando.

Irene Ocampo
Rosario, agosto 2015